Axis Mundi, Batman: la importancia del Caballero Oscuro


Hace ochenta años, Batman —creado por el dibujante Bob Kane y el guionista Bill Finger— hizo su primera aparición en Detective Comics N° 27. Debido a que llegó en un momento propicio de la historia de Estados Unidos, cuando los estragos de la Gran Depresión de 1929[i] hicieron que las personas permanecieran en casa, escuchando la radio y leyendo cómics, mientras en las calles dominaba la vorágine criminal desatada por la Ley Volstead que, como hemos señalado en columnas anteriores,[ii] prohibía el consumo de alcohol, al tiempo que fortaleció al crimen organizado de una forma inconmensurable. Gracias al citado contexto, esas primeras apariciones en las revistas de historietas catapultaron al Caballero Oscuro a una fama que continúa en nuestros días, cuando Batman se ha convertido en uno de los personajes más conocidos en la historia de la cultura pop, así como uno de los personajes de ficción más queridos y reconocibles del mundo: un icono que encarna lo que significa ser un héroe.

Hasta la trágica noche en que vio cómo mataban a tiros a sus padres, durante un asalto en un callejón de Ciudad Gótica, Bruce Wayne era sólo un niño que vivía una existencia privilegiada, sin conocer las realidades del mundo que lo rodeaba. Sin embargo, ese incidente lo cambió, abriendo sus ojos a una vida que nunca imaginó. En términos de Carl Jung, el asesinato de sus padres pronto definiría su vida, liberando la parte oscura de la psique conocida como la Sombra,[iii] identificada en la infantil mente de Bruce con el murciélago (bat, en inglés). A lo largo de los años, y de relatos geniales, tanto en los cómics como en el cine y las series de TV,[iv] hemos visto cómo el auténtico superpoder de Batman es su lucha interna por conservar la cordura, armado sólo con una brújula moral y ética, siempre en eterno conflicto con su deseo de venganza por lo acontecido con sus progenitores.

Como hemos visto con el impresionante éxito de las recientes adaptaciones fílmicas, tanto de Marvel como de DC Comics, en muchos sentidos, el superhéroe se convirtió en un artefacto cultural para el siglo XXI, reinventándose continuamente, enfocado en la búsqueda de sus orígenes y de deshacer entuertos, como el ingenioso hidalgo manchego. Al igual que el Capitán América, durante la Segunda Guerra Mundial, el Caballero Oscuro se convirtió en un símbolo de esperanza para los lectores en casa y las tropas en el campo de batalla, ya que en algunos cómics se podía ver a Batman combatiendo a los saboteadores nazis que visitaban Ciudad Gótica. Según algunos especialistas, existe una portada de esa época que muestra a Batman derrotando a Adolf Hitler con pelotas de tenis —al estilo del icónico ejemplar número uno del Capitán América, donde el superhéroe golpea contundentemente al líder nazi—,[v] aunque sus revistas de historietas, en realidad, se mantuvieron alejadas de mencionar al Führer.

Desde los cómics hasta las novelas gráficas, Batman ha reinado durante décadas, y continúa haciéndolo en diversos medios que van desde el cine y la TV hasta los videojuegos. En 1986, el guionista y dibujante Frank Miller nos brindó una de las mejores caracterizaciones del encapotado, El regreso del Caballero Oscuro (The Dark Knight Returns), donde describió la historia de un Batman de 55 años, nihilista y ultraviolento, quien, al abandonar su retiro, reconsideraba la posibilidad de ponerse la capa y la máscara de nuevo. Esta serie reinventó al personaje, al despojarlo de cierta hipocresía con la que se había conducido y regresarlo a las medidas casi proto–fascistas con las que combatía a los mafiosos de fines de los años 30, además de presentar el primer conflicto grave entre Batman y Superman, ya que el kriptoniano parecía haberse convertido en un lacayo más del imperialismo yanqui. Aparte de ser un éxito financiero, este cómic ha quedado como uno de los puntos de referencia más notables del medio, debido a la calidad de la narración, al tiempo que elevó al encapotado a una popularidad masiva a fines del siglo pasado.

Respecto a las adaptaciones en otros medios, este superhéroe apareció por primera vez en dos películas seriales a partir de la década de 1940, tituladas Batman así como Batman y Robin. Casi veinte años más tarde, Batman tendría su propio programa de televisión, protagonizado por Adam West y Burt Ward como Robin, quienes convirtieron al dúo dinámico en iconos del momento cultural tan notable que experimentaba la sociedad occidental en los 60’s, incluso, ¿quién no recuerda el inspirado, y a gogo, tema musical de esta serie, retomado y sampleado en infinidad de canciones, películas y programas aún en nuestros días?[vi]

A finales de los años 80, capitalizando el éxito del comic de Frank Miller, Warner Brothers, propietaria de DC Comics, comenzó a producir películas del Caballero Oscuro para la gran pantalla. Batman, dirigida por Tim Burton, protagonizada por Michael Keaton y Jack Nicholson como un Joker que se roba el show, fue el primer filme en una saga que, por lo menos en su etapa con Burton, logró trasladar a la pantalla el tono sombrío e insano de un hombre que debe caminar la delgada línea que separa la razón de la cordura, sobre todo si, después de un breve momento de reflexión, comienza a preguntarse si acaso él no habrá ‘inspirado’ o ‘convocado’ a la Corte de los Milagros que busca acabar con él y su ciudad.

Para el primer lustro de la década de los 90, estaba claro que las películas posteriores a Tim Burton, salvo algunos momentos rescatables de Batman Eternamente (1995), se estaban convirtiendo en una especie de mojiganga (por no citar los pezones de George Clooney en Batman & Robin, 1997). Sin embargo, en diciembre de 1993 se estrenó el excelente largometraje de animación Batman: Mask of the Phantasm, el cual nos hizo voltear la vista hacia una obra maestra que estaba pasando desapercibida, Batman: The Animated Series (1992–1995), un show de dibujos animados sorprendentemente maduro, con unos guiones tan bien realizados y una escenografía retro–futurista —que combinaba aspectos visuales de las primeras décadas del siglo XX con los de los años 90— que se volvió objeto de culto y, hasta la fecha, aún permanece como una de las mejores adaptaciones del Caballero Oscuro.[vii]

En 2005, una vez más, el encapotado se encontró con un ‘reseteo’ bajo la forma de la genial trilogía, realizada a lo largo de ocho años, dirigida por Christopher Nolan, con el notable actor Christian Bale como protagonista. Batman Inicia, El Caballero de la Noche y El Caballero de la Noche Asciende (2005, 2008 y 2012) llegaron a recaudar más de 1,200 millones de dólares en taquilla, pero, lo más importante fue que mostraron cómo las adaptaciones del cómic podían alcanzar alturas insospechadas, en términos de trama, desarrollo de personajes y actuaciones, como la del finado Heath Ledger, quien logró interpretar a un Joker más que inquietante, el cual nos mostró cuán delgada es la línea que separa los pares polares que definen nuestra existencia —bien/mal, razón/locura, héroe/villano—, junto con el sinsentido que a veces parece permearlo todo: «Hay hombres que solo quieren ver arder el mundo», como bien le dice Alfred a Bruce en la segunda, y excelsa, película de esta saga.

Aunque los filmes de Nolan han resistido la prueba del tiempo y son considerados obras maestras cinematográficas por la crítica y el público, en 2013, tras la negativa de Christian Bale para volver a interpretar al caballero oscuro, pese al ofrecimiento de una fuerte suma de dinero, se anunció que Batman regresaría al estilo de Hollywood, comenzando a trabajar, mano a mano, con Superman. Batman vs. Superman: el origen de la justicia, dirigida por Zack Snyder, sería la continuación del reseteo del kriptoniano en El hombre de acero, de 2013, así como el primer paso de DC Comics para presentar universo cinematográfico compartido, similar al de Los Vengadores de Marvel, aunque este filme y su secuela, Liga de la Justicia (2018) fallaron en alcanzar las altas expectativas dejadas por Christopher Nolan y, asimismo, lo que ha logrado Marvel con su paciente trabajo de más de una década: una labor conjunta donde podemos ver a decenas de superhéroes en una historia coherente e intensa, como lo es Vengadores: Guerra Infinita (2018) y, esperamos, que también lo logre la continuación de este 2019, Endgame.

En 2014, Batman dio el salto de regreso a la pantalla chica con Gotham, una serie que narra la historia de Bruce Wayne cuando era niño, bajo la tutela y guía de Alfred junto con el Comisionado Gordon. Debido al éxito alcanzado por esta nueva versión, tal parece que no importa cuántas películas y adaptaciones se hagan, ni quién sea el protagonista de Batman —como lo demostró la fabulosa Lego Batman, por increíble que parezca, uno de los mejores filmes de 2017—, existe un aprecio genuino por este personaje y su forma de enfrentar los retos sin rendirse, confiando en sí mismo antes que en sus recursos económicos y tecnológicos.

Fue en 2013 cuando el mundo conoció a BatKid, cuyo nombre es Miles Scott, un niño sobreviviente del cáncer, enfermedad que en él se encuentra actualmente en remisión. El deseo de Scott era convertirse en «Batkid», el compañero de Batman. De parte de la fundación Make-A-Wish, la petición del pequeño fan fue atendida con el proyecto más grande realizado por la organización. La historia animó a las audiencias de todo EUA, mientras el niño participaba en eventos que incluían varios escenarios de crímenes en San Francisco (que se llamó por unos días «Ciudad Gótica»), para recibir, finalmente, la llave de la ciudad. Funcionarios públicos y fuerzas del orden participaron en este proyecto, junto con el expresidente Obama.

Por su parte, la organización de apoyo a niños en condición de guerra, War Child Holland,[viii] realizó un video, en 2017, para recaudar fondos y concientizar a la población mundial sobre la terrible situación de 250 millones de niños que se encuentran viviendo una crisis humanitaria debido a la multitud de conflictos que azotan nuestro planeta. Tal vez los lectores ya saben a qué video nos referimos, el de un niño sirio en un campamento al que se le aparece Batman un día y le ayuda a realizar sus tareas, además de acompañarlo en sus juegos, con el mensaje «A menudo, para muchos niños, la fantasía es la única manera de escapar de la realidad».[ix]

Los ejemplos anteriores nos demuestran que Batman sigue importándonos, 80 años después, porque representa la cúspide de los logros que puede alcanzar un ser humano, convirtiéndose en la definición misma de lo que hace a un superhéroe. Las dificultades moldearon al personaje de un niño en alguien que ve el mundo tal como es. El universo del cómic está plagado de habilidades sobrenaturales y extraterrestres, pero Bruce Wayne es alguien que aprovecha sus mayores fortalezas y, aunque ficticio, Batman encarna, en muchos sentidos, un excelente retrato de alguien que se ha convertido en un superhéroe por su compromiso, determinación y gran disciplina. Es sólo un ser humano, pero se transformó en uno de los mejores que existen.

A través de los cómics, las películas, los dibujos animados, las figuras de acción, los disfraces y los videojuegos, este personaje ficticio eleva la marca de nuestras propias limitaciones, empujándonos a lograr más de lo que podemos. Su historia y su trayectoria suenan verdaderas para muchos de nosotros hoy en día. En el camino que recorre el mundo con la guerra, los disturbios civiles, el hambre, la angustia, la enfermedad, Batman nos importa porque nos muestra nuestro propio potencial.[x] Todos somos Batman, sólo tenemos que ser capaces de hacer un buen uso de esa mentalidad. Y esa es una lección que todos podemos aprender de este octogenario.

[i] https://www.lacrisisdelahistoria.com/gran-depresion/

[ii] http://www.tropicozacatecas.com/2018/02/18/axis-mundi-traficante-droga/

[iii] https://lamenteesmaravillosa.com/arquetipo-de-la-sombra-lado-oculto/

[iv] https://www.cbr.com/most-important-batman-stories/

[v] https://www.cbr.com/punch-a-nazi-15-times-superheroes-fought-fascism/

[vi] https://www.youtube.com/watch?v=EZ9ymE2Rcxo, incluso The Who y The Kinks sacaron sus versiones de esta popular melodía.

[vii] https://www.youtube.com/watch?v=-XJ3HJXxDwc

[viii] https://www.warchildholland.org/

[ix] https://www.youtube.com/watch?v=s_6MaczvrBg

[x] En 1996, en ‘Muerte de los inocentes’, el Caballero Oscuro protagoniza un comic donde lucha contra quienes emplazan campos minados que terminan por asesinar y mutilar a personas no combatientes en varios conflictos alrededor del mundo.

 

Carlos Hinojosa*

*Escritor y docente zacatecano

 

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