Axis Mundi: Venezuela y la alternativa del diablo


Como sabemos, Nicolás Maduro fue reelegido presidente de Venezuela, en mayo de 2018, a través de evidentes medios fraudulentos, como señalaron en su momento gobiernos regionales y observadores independientes, por lo que su liderazgo carece de toda autoridad legítima.[i] Maduro, en el poder —aunque no en total control— desde 2013, ha demostrado ser un incompetente y poco capacitado sucesor del difunto presidente socialista Hugo Chávez, con cuyo nombre y reputación lucra descaradamente.

Maduro ha manejado desastrosamente la economía plena de recursos de Venezuela, generando una grave escasez de alimentos y medicinas e hiperinflación. Su gobierno autoritario, impuesto por la violencia, ha exacerbado las divisiones sociales, socavado las instituciones democráticas y la libertad de los medios de comunicación, provocando que cerca de tres millones de personas huyan al extranjero, además de aislarse de sus países vecinos. Y eso sin contar la participación de familiares y altos militares del ejército venezolano en el crimen organizado y el tráfico de cocaína, como documentó recientemente Raymundo Riva Palacio en su columna de El Financiero, lo cual fue una de las razones de peso para que muchos oficiales no se unieran a la rebelión convocada por el líder opositor, Juan Guaidó, el pasado 30 de abril de este 2019.[ii]

Dado este sombrío historial, Venezuela debería liberarse de Maduro y cuanto antes, mejor. Debo aclarar, como lo han estado haciendo varios periodistas en la radio y la TV ante el entorno adverso a los medios que se experimenta en algunas partes de nuestro país, sobre todo en las mesas de análisis de nuestra extraordinaria radio mexicana, que no escribo estas líneas porque el gobierno yanqui y la CIA me lo hayan ‘ordenado’, como manifiestan muchos usuarios sin criterio en las redes sociales, sino porque los venezolanos son un pueblo hermano, de hecho, ya hay varios de ellos radicando en Zacatecas, tras verse obligados a abandonar su patria sorteando toda clase de peligros,[iii] que es una situación similar a la que han tenido que pasar miles de Zacatecanos que han emigrado de nuestra entidad, en busca de mejores condiciones de vida.

En este sentido, si Maduro realmente tiene los mejores intereses de su gente en el corazón, debería reconocer que se ha convertido en un obstáculo para la renovación de Venezuela y hacerse a un lado. Si no se va voluntariamente, existen opciones legítimas, constitucionales y pacíficas para empujarlo hacia la salida, como la iniciativa R2P, adoptada por la ONU desde 2005, la cual es una norma internacional que obliga a los gobiernos de sus países miembros a garantizar los derechos humanos y la seguridad de sus habitantes.[iv]

Lo que sí es necesario señalar es que no debe permitirse, enfáticamente, una intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Dado el largo historial de injerencias calamitosas de Washington en América Latina, y en varias partes del mundo, los motivos reales de la Casa Blanca siempre se ajustan a los intereses de EUA, y nunca a los de los países que invade.[v] La pandilla que gobierna junto a Donald Trump, una banda de fanáticos, ladrones y oportunistas de derecha, es una plaga de dimensiones apocalípticas: dondequiera que interfieren, empeoran las cosas, máxime que ni entre ellos se ponen de acuerdo, ya que mientras varios miembros del gabinete gringo lanzan ultimátums a Rusia y Cuba, para que dejen de apoyar a Maduro, Trump habla durante horas con su «novio» Putin, quien le asegura que todo va a estar bien.[vi]

De hecho, ha sido la implicación de Trump en esta crisis la que le permitió a Maduro denunciar a Guaidó como un ‘títere’ que baila al son del «imperialismo yanqui» y, por ende, el apelativo va contra quienes nos atrevamos a hablar mal de la «administración bolivariana». Por otro lado, las opiniones difieren sobre si Juan Guaidó, el citado líder opositor, estaba bien aconsejado la semana pasada, al aumentar la intensidad de su rebelión contra Maduro. Guaidó parece gozar de un apoyo considerable entre las clases medias y, como pudimos observar —en lo que es un cambio significativo—, entre los chavistas desilusionados de los sectores obrero y militar. Se trata de un joven carismático, enérgico y libre de dogmas ideológicos: todo lo que Maduro no es.

Pero el intento de Guaidó de acabar de una vez con el ‘usurpador’, como él llama a Maduro, no parece haber sido planeado con cuidado, algo de lo que debe culparse al descontrol que priva actualmente en la Casa Blanca. Al crear un centro de poder rival y desafiar al régimen a emprender una represión terrible, corre el riesgo de dividir aún más su país, incluso hasta el punto de desatar una probable guerra civil. Ya la ONU ha advertido que el riesgo de que Venezuela caiga en una espiral de violencia es muy real.

Como se ha podido apreciar a partir del pasado martes, Guaidó parece haber actuado antes de contar con el apoyo de un sector más amplio de los militares venezolanos, aunque ha ofrecido una amnistía a los oficiales que desertan y, según se informa, continúan las conversaciones privadas con varios personajes de los altos mandos. Sin embargo, lo más perjudicial para la causa de Guaidó podría ser el respaldo de gobiernos regionales de derecha, como el Brasil de Jair Bolsonaro, que lo reconoció al instante como presidente, además de no poderse quitar la marca del fierro de la Casa Blanca de Trump, como se dice en el campo zacatecano. Alinearse con Trump siempre será una jugada arriesgada: buscar su apoyo y caer en el error de dar la bienvenida a su amenaza de una intervención militar directa de los Estados Unidos sería algo imprudente por completo.

Estamos ante una «alternativa del diablo», como diría el novelista Frederick Forsyth,[vii] sobre todo porque la presencia militar rusa en Venezuela se ha venido incrementando en las recientes semanas, incluso se habla del inicio de la construcción de bases aéreas para los bombarderos nucleares estratégicos rusos, de los cuales ya han aterrizado dos, junto con un grupo de «contratistas (mercenarios)» quienes se han estado encargando de que nada ‘malo’ le pase a Maduro.[viii]

Por ende, el futuro del régimen de Maduro está ahora, inextricablemente, atrapado en la competencia geopolítica más amplia entre una Rusia que resurge de sus cenizas, como el ave fénix, y los EUA, esto es, la Guerra Fría versión 2.0. Es obvio que lo anterior dificultará la resolución de esta crisis. China, con su gélido interés en el petróleo y la deuda venezolana, tampoco ha contribuido de manera útil a la resolución de este diabólico rompecabezas. Una vez más, la ONU se halla bloqueada a lo largo de un conflicto Este–Oeste que no ha cesado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Mike Pompeo, quizás el secretario de Estado gringo más incapaz de la historia, parece pensar que Washington sigue siendo el policía del mundo. Su exigencia de bravucón de patio escolar en la ONU, de que todos los países «se pongan de su parte» y se unan a las «fuerzas de la libertad»,[ix] demostró cuán inmadura y retrógrada se ha vuelto la política estadounidense bajo Trump. Si acaso, algún día, el gobierno de México recupera algo de sus buenos manejos en política internacional, debería instar, en conjunto con otros países, a celebrar nuevas elecciones en Venezuela, distanciándose de las posturas inmaduras y maniqueas que caracterizan al gobierno yanqui, y esa frase que les encanta decir desde que iniciaron su falacia de la ‘guerra contra el terrorismo’: «si no están con nosotros, están contra nosotros».[x]

En realidad, cuanto menos participen los Estados Unidos en la solución de la crisis venezolana, mucho mejor. Ambas partes deben admitir sus vulnerabilidades, tal vez estamos ante una situación en la que no puede haber un ganador que lo tome todo, como dice la canción de Abba. Tanto Guaidó como Maduro harían bien en bajar los puños, aprovechar las tentativas de apertura de conversaciones y lanzar un diálogo de base amplia sin buscar condiciones previas poco realistas, idealmente con la participación de la ONU. Los objetivos principales deben ser trazar un camino consensuado y pacífico, promover la reconciliación nacional y aliviar rápidamente la dolorosa situación del pueblo venezolano.

Notas de referencia:

[i] https://www.infobae.com/america/venezuela/2018/05/20/los-7-artilugios-fraudulentos-de-nicolas-maduro-para-garantizar-su-reeleccion/

[ii] https://elfinanciero.com.mx/opinion/raymundo-riva-palacio/el-cartel-de-los-soles

[iii] https://www.imagenzac.com.mx/nota/152327-Venezolanos+encuentran+en+Zacatecas+el+S

[iv] https://www.csmonitor.com/USA/Foreign-Policy/2019/0403/Venezuela-In-US-Russia-collision-echoes-of-Syria

[v] https://news.vice.com/en_us/article/7xgbdy/inside-the-kill-zone-of-fallujahs-hell-house

[vi] https://www.eltiempo.com/mundo/venezuela/donald-trump-contradice-al-pentagono-sobre-venezuela-tras-hablar-con-putin-357094

[vii] https://elpais.com/diario/1979/12/11/ultima/313714804_850215.html

[viii] https://www.eluniversal.com.mx/articulo/mauricio-meschoulam/nacion/venezuela-como-ring-de-la-pugna-washington-moscu

[ix] https://cnnespanol.cnn.com/video/reunion-emergencia-onu-crisis-venezuela-pompeo-arreaza-pkg-yilber-vega/

[x] http://www.tropicozacatecas.com/2018/10/07/axis-mundi-guerra-sin-fin/

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