Axis Mundi: Narco-terrorismo: la alternativa del diablo 2


El pasado viernes 29 de noviembre, en un noticiario vespertino de una estación de radio zacatecana, un representante de una compañía encuestadora señalaba que cerca de un 36% de los mexicanos apoyaba la propuesta del presidente de EUA,[i] Donald Trump, para etiquetar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas e implementar una serie de acciones militares en su contra, las cuales —según la ya célebre entrevista de Bill O’Reilly al mandatario yanqui— podrían ir más allá de ataques con drones, abriendo la puerta a operaciones de Fuerzas Especiales dentro de territorio mexicano o una intervención abierta, como en Irak o Afganistán.[ii]

Sin embargo, para los sectores progresistas de EUA, la respuesta del Gran Cheeto a la masacre de una familia de expatriados estadounidenses, por parte de gatilleros de un cártel de drogas en el noroeste de México, podría tener implicaciones negativas de largo alcance tanto para México como para Estados Unidos. Trump reaccionó al citado incidente con un tweet que decía:

«Este es el momento para que México, con la ayuda de los Estados Unidos, haga la GUERRA (sic) contra los cárteles de la droga y los borre de la faz de la tierra. ¡Simplemente esperamos una llamada de su nuevo gran presidente! Si México necesita o pide ayuda para limpiar a estos monstruos, Estados Unidos está listo, dispuesto y capaz de involucrarse y hacer el trabajo de manera rápida y efectiva».[iii]

En tal sentido, la pregunta que todas las personas sensatas se hacen, en todos los ámbitos donde existe un genuino interés por nuestro país,[iv] es la siguiente: ¿realmente contempla, la administración Trump, una participación militar directa de Estados Unidos en el creciente conflicto entre el gobierno mexicano y varios de los principales cárteles de la droga? Si la respuesta fuera afirmativa, México podría enfrentar dos posibilidades:

  1. Un escenario consistiría en los mencionados ataques con drones y otras operaciones de la fuerza aérea yanqui contra objetivos en zonas bajo el control de facto de un cártel, porque, como todos sabemos, las fuerzas de seguridad de todos los niveles del gobierno mexicano han resultado ineficaces o se han retirado por completo.
  2. La otra posibilidad, como ya mencionamos, es que Washington despliegue personal de Fuerzas Especiales sobre territorio mexicano para atacar a las unidades armadas de los cárteles y ayudar, a la administración federal, para recuperar el control sobre las áreas en que las bandas de narcotraficantes se han vuelto más violentas y sanguinarias.

Por su parte, desde hace bastante tiempo, algunos de los partidarios más cercanos a la Bestia Trump están cabildeando, en el Congreso de EUA, a favor de una política más dura contra los cárteles mexicanos, incluyendo una solución militar. En dos entrevistas concedidas a Fox News, el senador Tom Cotton advirtió de manera inquietante:

«Si el gobierno mexicano no puede proteger a los ciudadanos estadounidenses en México, entonces los Estados Unidos tendremos que tomar el asunto en nuestras manos. Nuestras fuerzas de operaciones especiales fueron capaces de eliminar a [el líder de ISIS Abu Bakr] al–Baghdadi en Siria hace un par de semanas e hicieron lo mismo con Osama bin Laden en Pakistán hace ocho años. Confío plenamente en que si el presidente les ordena que lo hagan, podrán imponer un mundo de pesadilla a estos cárteles».[v]

Es obvio que el senador Cotton tenía algo más en mente que un mayor intercambio de información de inteligencia con el gobierno mexicano. De hecho, Cotton se burló de la ingenua política del presidente Andrés Manuel López Obrador que señala «abrazos, no balazos», y afirmó que la única manera efectiva de luchar contra los cárteles era con «más balas y balas más grandes».

Como ya habíamos pronosticado en Axis Mundi que sucedería,[vi] el fracaso en el intento de captura de uno de los hijos del Chapo Guzmán alarmó a Cotton y a otros partidarios de la línea dura en EUA. Los sicarios del poderoso cártel de Sinaloa combatieron a unidades militares y policiacas de México en las calles de Culiacán, una ciudad de un millón de habitantes, durante más de ocho horas para liberar a Ovidio Guzmán y, en medio de un despliegue impresionante, derrotaron a las tropas del gobierno. El analista conservador John Daniel Davidson describió una escena terrible:

«Armados con armas de nivel militar y conduciendo vehículos blindados hechos a la medida, los esbirros de los cárteles atacaron a las fuerzas de seguridad en todo Culiacán, lanzando más de una docena de ataques separados contra las fuerzas de seguridad mexicanas. La escena podría haber sido confundida con Siria o Yemen. Las imágenes publicadas en los medios de comunicación social mostraban vehículos en llamas que arrojaban humo negro, hombres armados que bloqueaban las carreteras, cadáveres esparcidos por las calles y residentes que huían en busca de cobertura en medio de disparos de alto calibre».[vii]

Como sabemos, la batalla terminó sólo cuando las asediadas fuerzas gubernamentales recibieron una orden directa de López Obrador para que cesaran los combates.

La amenaza de Trump, de clasificar a los cárteles como organizaciones terroristas, no es la primera vez en que insinúa la posibilidad de involucrar al ejército estadounidense en la guerra contra las drogas en México. Apenas unas semanas después de llegar a la Casa Blanca, el Gran Cheeto adoptó una postura similar durante una sesión con el entonces presidente Enrique Peña Nieto, de hecho, lo hizo en términos aún menos cordiales: «Estamos dispuestos a ayudarte. Pero ellos [los cárteles] tienen que ser noqueados, y tú no has hecho un buen trabajo al noquearlos. Sé lo duros que son estos tipos, pero nuestro ejército los noqueará como nunca se te había ocurrido». El presidente de Estados Unidos aseguró a Peña Nieto que prefería ayudar a los militares mexicanos en lugar de tomar medidas directas, pero la alternativa implícita e inquietante era evidente.

López Obrador ha agradecido a Trump por la oferta más reciente de ayuda militar, pero, por lo menos ante los medios, rechaza cualquier intervención militar extranjera en territorio mexicano. En efecto, aunque aún no nos resulta claro a los mexicanos,[viii] la administración de AMLO afirma que está comprometida con abordar las causas subyacentes de la violencia del narcotráfico, en lugar de tratar de resolverlas a través de la fuerza militar, como intentaron sus predecesores, por lo que la amenaza de Trump es un desafío directo a ese nuevo enfoque y corre el riesgo de causar graves tensiones en las relaciones bilaterales. Peor aún, si EUA realizara ataques aéreos u otras opciones militares en nombre de la «seguridad nacional», por encima de las objeciones del gobierno mexicano, se crearía una crisis alarmante.

Los mexicanos, para bien y para mal, tenemos una larga memoria y recordamos claramente los numerosos episodios de agresiones e intervenciones militares por parte del «Coloso del Norte», tanto en el siglo XIX como en el XX. Incluso una operación militar limitada de EUA en México podría revivir esos malos recuerdos y el resentimiento popular.

Además del peligro de alienar a la población de México, el uso del poder militar de Estados Unidos contra los cárteles bien podría conducir a otra guerra imposible de ganar y aparentemente interminable para EUA, que no necesita otra intervención armada para acompañar a los fracasos en que se están convirtiendo sus operaciones en Afganistán, Irak, Siria y Yemen, que tanto daño han ocasionado a las poblaciones civiles, sin alcanzar del todo los objetivos militares planteados desde un inicio, que es lo que, sin duda, va a ocurrir si las tropas yanquis intervienen en nuestro país.

Los cárteles mexicanos son poderosos porque existe un inmenso mercado de consumo de drogas en los Estados Unidos y otros países. La política de prohibición a la que Washington y sus aliados se aferran obstinadamente —como en el caso de la administración de López Obrador, que ha incumplido su promesa de legalizar la marihuana— eleva los precios, enriqueciendo y empoderando así a las organizaciones que controlan un comercio tan lucrativo. Cualquier persona sensata sabe que los ataques con drones o las misiones de las fuerzas especiales yanquis en nuestro país no resolverán una problemática tan complicada.

Notas de referencia

[i] Cabe aclarar que, al parecer, tales datos aún no se publican en línea, ya que hemos fracasado en nuestro intento por localizarlos.

[ii] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50568038

[iii] https://www.voanews.com/usa/trump-wants-mexican-drug-cartels-wiped-face-earth

[iv] https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-50573418

[v] https://www.voanoticias.com/a/senador-mexico-eeeuu-proteger-ciudadanos-tomar-cartas-asunto/5156453.html

[vi] http://www.tropicozacatecas.com/2019/10/20/axis-mundi-4t-hacia-un-narco-estado/

[vii] https://twitter.com/JimmySecUK/status/1184969545032830977?s=20

[viii] http://www.tropicozacatecas.com/2019/11/10/axis-mundi-amlo-el-sueno-ha-terminado/

Carlos Hinojosa*

*Escritor y docente zacatecanos

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