Axis Mundi – Irán vs. EUA: la sorpresa de los misiles


De todos los desafortunados acontecimientos del actual conflicto entre Irán y EUA, el más trágico fue, sin duda, el empleo, por parte del ejército iraní, de un misil tierra–aire para derribar un avión de pasajeros, aparentemente por un error humano, acabando con la vida de 176 personas.[i] Pero, además de este accidente, presenciamos uno de los acontecimientos más significativos de las semanas recientes, si consideramos una perspectiva a nivel de estrategia militar y geopolítica.

De hecho, el suceso al que tratamos de llamar la atención no tuvo bajas fatales, sólo una decena de heridos[ii] —algo que, en su momento, no quiso reconocer el gobierno de EUA—: se trata del ataque de Irán a dos bases estadounidenses en Irak, el pasado 8 de enero, usando misiles balísticos[iii] superficie–superficie, muy probablemente las versiones que se conocen como Qiam y Fateh.[iv]

Para sorpresa de los especialistas militares, las citadas armas demostraron un nivel de precisión asombroso, mucho mejor de lo que se esperaba, con lo cual el monopolio de los ejércitos occidentales, en lo que respecta a los ataques de precisión a gran distancia, parece que ha llegado a su fin, al tiempo que, en el aspecto geopolítico, esta demostración de la capacidad iraní puede darle otra forma a múltiples acontecimientos en todo el mundo.

Hasta hace poco tiempo, la precisión de la mayoría de los misiles balísticos de largo alcance era tan pobre que se les consideraba armas de efecto político y no militar, como el caso de los Scuds de Saddam Hussein durante la primera invasión de Irak en 1991.[v] Dado que sólo podían hacer impacto a unos cientos (o miles) de metros de donde se ubicaba su blanco designado, en realidad resultaban inútiles contra objetivos específicos, por ende, se lanzaban hacia centros urbanos importantes donde era casi seguro que los misiles impactaran contra algo.

Como mencionábamos anteriormente, las naciones occidentales con desarrollo de tecnologías sofisticadas, por ejemplo, Rusia y Estados Unidos, siempre han trabajado en mejorar la precisión de estas armas, por citar un caso, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) le da al sistema SS–26 de Rusia una precisión de 5–10 metros de margen de impacto en su blanco designado.[vi]

Sin embargo, la distribución de versiones de mayor alcance de este tipo de armamento se vio limitada porque muchas naciones con tales armas ingresaron al Régimen de Control de Tecnología de Misiles (MTCR, por sus siglas en inglés),[vii] que prohíbe la venta de dichos artefactos con un alcance superior a los 300 kilómetros, lo que limita el potencial de los compradores para amenazar objetivos más lejanos que sus vecinos inmediatos.

Por lo anterior, cuando los países que no pertenecen al MTCR (incluido Irán) afirmaban tener capacidades de precisión, no se les tomaba en serio, en efecto, se creía que tales armas aún estaban fuera de su alcance. De hecho, los misiles iraníes se consideraban fundamentalmente inexactos, con el CSIS otorgando al tipo Fateh, de un alcance de 300 kilómetros, una precisión de 100 metros y al Qiam, de 800 kilómetros de alcance, un margen de 500 metros respecto del blanco designado.

De hecho, hasta el 2019, los servicios de inteligencia occidentales sólo estaban interesados en saber cuán inexactas eran las armas iraníes, circunstancia que se dificultaba por el hecho de que Irán realizaba muy pocas pruebas físicas para que sus investigadores pudieran determinar el rendimiento de sus misiles. Pero, como hemos visto a partir del ataque a las bases de EUA en Irak, tal limitación ya ha sido eliminada, y los resultados resultaron aleccionadores.

De los 11 misiles que hicieron blanco en la base aérea de al–Asad, seis fueron impactos directos en edificios, además, el análisis de las imágenes del ataque muestra que dichas estructuras tenían entre 10–25 metros de ancho y fueron alcanzadas casi en el centro. Todo ello indica un margen de precisión de una decena metros, 10 y 50 veces mejor de lo esperado en los misiles Fateh y Qiam, respectivamente.

Por ende, ¿qué significan tales datos?

  1. En primer lugar, que más naciones intentarán obtener misiles balísticos de largo alcance (31 ya los poseen), ya que ahora son armas mucho más efectivas desde el punto de vista militar: tales misiles (por lo menos los iraníes) tienen la suficiente precisión para atacar objetivos específicos a largo alcance y resultan más baratos que los aviones caza–bombarderos.
  2. Asimismo, son sumamente rápidos, ya que pueden viajar miles de kilómetros en sólo minutos, lo cual significa que mientras se conozca la ubicación de un objetivo, éste puede ser atacado. Por el contrario, los misiles de crucero[viii] y los drones pueden tardar horas en llegar a su destino.
  3. Además, un Sistema de Defensa contra Misiles Balísticos (BMD, por sus siglas en inglés) resulta sumamente difícil de desarrollar y sostener —porque son extremadamente costosos—. Los misiles balísticos son pequeños, rápidos y difíciles de detectar, por lo que las fuerzas de defensa cuentan con poco tiempo para destruirlos.

Con el anterior telón de fondo, Irán —bajo las sanciones de los Estados Unidos y con un historial de amplia distribución de sus arsenales— bien podría vender este tipo de misiles, o bien, Corea del Norte, un Estado no miembro de la CMR que tiene cooperación, en materia de misiles, con Irán, podría desarrollar su propio sistema del citado armamento.

Por si fuera poco, es una ley de la guerra contemporánea que, donde hay misiles, siempre aumentan las posibilidades de un conflicto. En momentos de tensión, debido a las dificultades de las Defensas contra Misiles Balísticos, los ejércitos que se consideren amenazados no lo pensarán dos veces para atacar tales armas antes de que puedan ser lanzadas, que es lo que suele hacer Israel desde hace décadas, sin importar si sus acciones empeoran aún más la delicada situación con sus vecinos.[ix]

A su vez, las naciones que cuenten con estos misiles pueden verse tentadas a disparar primero, con la idea de «úsalo o piérdelo». Todo lo anterior hace más probable que determinados gobiernos y sus ejércitos sientan que deben lanzar sus misiles en zonas del mundo que actualmente son áreas de conflicto, mismas que también son regiones densamente pobladas, como el Medio Oriente, la Península de Corea y el sur de Asia.

Por último, algunos de nuestros lectores a quienes les tocó presenciar la primera invasión a Irak, ridículamente llamada «Tormenta del Desierto», tal vez recuerden esas imágenes de las BMD Patriot destruyendo los misiles Scud sobre el cielo de Irak, algo que, con el paso del tiempo, nos hemos dado cuenta que fue un fraude del ejército estadounidense, mera propaganda para vender a precios exorbitante sus BMD a varios gobiernos del mundo, sobre todo al israelí. Pasado el montaje de 1991, los especialistas en armamento concuerdan en que la mayoría de los sistemas BMD no han sido probados en situaciones reales de combate o tienen un rendimiento pobre: el Patriot, durante la «Operación Tormenta del Desierto» probablemente falló el 75% de las veces.[x]

Como podemos ver, ahora resulta entendible la manera en que la Bestia Trump y su gabinete militar se echaron para atrás en su confrontación con Irán —incluso estaban al borde del llanto, según algunos medios informativos[xi]— después del ataque a sus bases áreas en Irak: el ejército de EUA, junto con los demás cuerpos castrenses occidentales, ha perdido el monopolio de las armas «de precisión», curiosamente, un término que, por esas circunstancias de la sincronicidad junguiana, también se popularizó durante la primera invasión a Irak.

 

Notas de referencia:

[i] https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-51101170

[ii] https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-51148081

[iii] Un misil balístico no posee, generalmente, alas ni estabilizadores y es lanzado con una trayectoria predefinida que no puede ser modificada después de que el misil ha consumido su combustible, por tanto, sigue a partir de ese punto una trayectoria balística.

[iv] https://www.hispantv.com/noticias/defensa/344938/iran-ataca-misiles-zolfaqar-estado-islamico-siria

[v] https://es.wikipedia.org/wiki/Misil_Scud

[vi] https://missilethreat.csis.org/missile/ss-26-2/

[vii] https://mtcr.info/frequently-asked-questions-faqs/

[viii] Un misil de crucero usa alas de elevación y, comúnmente, un sistema de propulsión por reactor para permitir un vuelo sostenido. Los misiles de crucero son, en esencia, aviones no tripulados (drones).

[ix] https://www.elfinanciero.com.mx/mundo/siria-reporta-ataque-con-misiles-a-una-de-sus-bases-militares-senala-a-israel

[x] https://foreignpolicy.com/2018/03/28/patriot-missiles-are-made-in-america-and-fail-everywhere/

[xi] https://www.theguardian.com/us-news/2020/jan/08/trump-backs-away-from-further-military-confrontation-iran

Carlos Hinojosa*

*Escritor y docente zacatecano

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